Porque a Cada Rato Tengo Hambre


                        


Amigos, generalmente el hambre suele ser controlada por las hormonas del apetito, por la dieta y por diversos factores emocionales tales como la deshidratación, el estrés, el alto consumo de carbohidratos y de igual manera, un día pesado también puede llegar a incrementar tu apetito.

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Además, una cosa es llegar a poseer un aumento de apetito cuando has entrenado duro en el gimnasio, si tienes el síndrome premenstrual o si llegas a estar embarazada y otra es cuando llegas a sentir un hueco eterno en el estómago sin haber una razón aparente. Amigos… entonces algo está definitivamente muy mal.

Con el fin de dilucidar todas estas inquietudes a cerca del porque llegamos a tener hambre todo el día, hemos diseñado este simpar articulo y así saber que hacer en estos casos.

Siguenos leyendo hasta el final de este post para que descubras como quitar el hambre.

Porque a Cada Rato Tengo Hambre

Amigos podemos definir al hambre como una necesidad fisiológica de agua, calorías y sal que es motivada por una mezcla de diversos factores, en donde se incluye tu dieta, la alteración de las hormonas del apetito y otros factores emocionales tales como el estrés
Llegar a darse cuenta de por qué no puedes llegar de dejar de comer es algo muy    importante, puesto que el hambre en exceso ocasionarse a causa de un problema de salud mental o incluso física, llegar a sucumbir a esa necesidad de llegar a alimentarse puede subir tu índice de masa corporal a un terreno sumamente malsano. 

Entre las razones por las cuales del porque tenemos hambre a cada rato están: 

Estás deshidratado

Es posible que la deshidratación moderada usualmente se puede confundir con la sensación de hambre, cuando realmente tu cuerpo sólo llega a requerir líquidos.

Este tipo de confusión ocurre a nivel del hipotálamo, que es la zona del cerebro que puede regular tanto la sed como el apetito, es por ello por lo que cuando existe una deshidratación, ocurre como se dice coloquialmente “un cruce de cables" en el hipotálamo, confundiendo las ganas de tomar agua con la sensación de comer.

Que hacer

En estos casos se debe prever la deshidratación buscando estar consciente de la ingesta de líquidos, iniciando el día tomando un vaso de agua. Además, si llegas a sentirte algo hambriento, y no has llegado a tomar mucho líquido en el día, busca tomar un vaso de agua y luego esperar entre unos 15 a 20 minutos para ver si el hambre se ha mitigado.

Duermes, pero no descansas

Es posible que cuando te despiertas al día siguiente luego de una noche de un mal sueño, un par de hormonas que están ligadas al apetito han comenzado a conspirar en tu contra. 

Esto ocurre, porque se aumenta la hormona llamada grelina, que suele estimular el apetito y así mismo el mal dormir fomenta la reducción de los niveles de la leptina, que es una hormona que ocasiona una sensación de saciedad.

Se ha comprobado que ausencia de sueño de manera constante te hace llegar a sentir un hambre muy voraz por otra causa. Luego de dormir muy mal, tu estas más proclive a padecer de una fatiga muy severa y de igual forma la mente algo nublada. 

Es así como tu sistema, algo desesperado por un poquito de energía, llega a disparar “los antojos “de los carbohidratos de azúcar, inclusive si no estás verdaderamente muy hambriento. 

Que hacer

Con solo llegar a intenta cumplir con las 7 u 8 horas de sueño todas noches, podrás llevar todos tus niveles de energía y las hormonas del hambre en su santo lugar.

Te has llenado de carbohidratos que proceden de almidones


¿Es posible apreciado lector que alguna vez hayas notado cómo al comer una galleta o una dona, se te haga muy irresistible para ti llegar a comer otra? Estamos seguros de que esto te ha pasado.

Pues mis amigos, eso es lo que suele ocurrirle a tu cerebro con los carbohidratos que son derivados de los almidones.

Los llamados carbohidratos simples, que se encuentran en productos dulces de harinas ya refinadas tales como los pastelitos y las galletas, llegan a elevar tus niveles de azúcar a nivel sanguíneo de una manera muy rápida y posteriormente los dejan colgados. 

Pues ese descenso en el nivel de azúcar en nuestra sangre ocasiona un hambre muy intensa por algunos más carbohidratos simples.

¿Qué hacer?

Debes evitar que las incertidumbres en tus niveles de azúcar a nivel sanguíneo te lleguen a poner en una encrucijada de antojos al llegar evitar ingerir alimentos con carbohidratos simples lo más que pueda ser posible. 

Además, busca llenar tu cuota de carbohidratos con uno que sea algo complejo y llenador, y que además llegue a contener mucha fibra.

Se recomienda que tanto las almendras, las manzanas, las semillas de chía y los pistaches son opciones muy saludables para poder llegar a quitar el hambre.

El estrés te está matando


Estamos seguro de que has lidiado con un día muy pesado en el trabajo, en donde el estrés te ha jugado una mala pasada y posee una manera más engañosa de llegar a ocasionarte un apetito muy voraz. 

Esto debido a que cuando llegas a estar muy tenso, el sistema aumenta la producción de las hormonas tanto del estrés, como de la adrenalina y del cortisol

Luego estos niveles algo elevados de estas hormonas hacen pensar al sistema que está bajo combate y en suma necesidad de energía, y en ese momento tu apetito comienza a aparecer. 

El estrés aminora los niveles del químico cerebral llamado serotonina, y en consecuencia te puede llegar hacerte sentir muy hambriento cuando realmente no lo estás.

¿Que debes hacer? 

Debes Intentar ir a una clase de yoga mucho más seguido, o incluso debes colocar una lista de canciones que sean relajantes si viajas de camino a tu casa.

Cuidado¡¡¡ no ingieras mucho alcohol

Vas a cenar y ese coctel que tomas antes de la cena o incluso la copa de vino que en teoría llegarán a abrir tu apetito justo antes de comer, pues de hecho sí lo hace, pero también llegan a estimular una sensación de hambre adicional, inclusive, si tu estómago llega a estar lleno.

Los expertos indican que la gente es más susceptible a ingerir alimentos elevados en calorías luego de ingerir alcohol.

Además, el alcohol también te deshidrata, lo que puede llegar hacerte pensar que necesitas comida cuando en realidad tu cuerpo necesita agua, para hidratarse.

¿Que debes hacer?

Busca compensar el efecto al comer antes de llegar a tomar y luego debes asegurarte de llegar a alternar tus cocteles con agua y de esta manera te mantienes bien hidratado.

Requieres consumir más proteína

Parece algo ilógico, pero llegar a poner mucha más comida en tu plato, es decir grasas saludables y proteína magra, llegan a mantener a raya esa sensación de hambre.

Esto no solamente llega hacer que la proteína se quede en tu estómago, sino que también llega a promover la sensación de mucha saciedad, y posee un efecto supresor del apetito.

¿Qué hacer? 

Debes optar ingerir por lo menos unos 46 gramos de proteína diarios en el caso de las mujeres, tales como el yogurt riego, los huevos, las carnes magras y los granos enteros, y en el caso de los hombres unos 56 gramos diarios. Hazlo y veras los resultados.

Amigos hemos finalizado otro interesante artículo en donde ya has conocido porque tenemos hambre a cada rato y que debemos hacer para mitigar esa sensación. Esperamos que este artículo, haya sido de todo su agrado además de suma utilidad

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